20 mar. 2012

Del respeto y hasta dónde puedo meterme en lo que no me importa...

Hola mis queridísimos lectores (sobre todo porque tengo lectores ¬¬)... Anyway, Hoy se revivió en mi mente un tema viejo que ya había planteado hace un par de años, no se las puedo hacer de sorpresa porque ya esta en el titulo de esta entrada ¬¬....


Les cuento que, entre mi rebeldía de cuando yo era joven, siempre encontré argumentos para decir que las sociedades son una cosa absurda, sobre todo porque los enviciados enviciaban a las personas sanas que participaban dentro de estos grupos sociales y eso echaba a perder toda la utopía. Nunca estuve de acuerdo con seguir las reglas solo porque sí y la mayoría de las veces buscaba rebelarme contra los sistemas impuestos por los mayores, que se creían intelectualmente superiores. Pocas veces pudieron fundamentar sus reglas y por lo tanto pocas veces las seguí....

Ahora de mayor he entendido, que hay cosas que se deben de hacer con tal de pasar desapercibido, con tal de no crear alarma y sobre todo con tal de estar tranquilo. Esto, por supuesto no quiere decir que he desistido en mi lucha de buscar sistemas funcionales, al contrario, encontré en la hipocresía una herramienta muy útil, por resumirlo en una frase, "introducirme al sistema y explotar desde dentro".

La cuestión es, que me vendieron tan bien la idea de que vivimos en sociedad que me la creí, y aquí esta el fundamento de mi pensar.

Vivimos en un grupo porque todos necesitamos de todos (idealmente), todo lo que hagamos tendrá una repercusión en la sociedad. Esto me lleva a la siguiente reflexión:

¿Hasta qué punto puedo meterme en la vida de los demás?, a todos nos han dicho, tus derechos terminan donde empiezan los de las demás personas... pero, ¿en realidad terminan ahí mis derechos?

Una discusión en clase me llevó a un punto importante. Nos comentaba un maestro que, los hacktivistas de  Anonymous había empezado a atacar las paginas web del vaticano y del papa, a lo cuál agregó, ¿qué les importa? ¿en qué les afectan las creencia de las demás personas?

Y yo contesto, EN MUCHOOOO!...

En verdad, si vivimos en una sociedad donde las cosas que los demás hacen influyen en nuestra persona entonces, podemos preguntarnos, hasta qué punto podemos dejarlos actuar libremente. Ninguno de nosotros tenemos plena libertad en realidad, tenemos un compromiso social con las demás personas, y es grave que nadie lo esté cumpliendo, y que de hecho ni siquiera sepan que existe.

Pongo un ejemplo burdo, dirán ¿a mi que me importa que mi vecino vea televisa?, me concierne bastante, ya que si todos sabemos que es una forma de fomentar la ignorancia y dejarse lavar el cerebro por qué vamos a dejarlo, si eso entorpecerá el normal desarrollo de la sociedad en la que soy participe y de la cual espero lo mejor.....

Del tema hay mucho qué hablar, pero por ahora los dejo con la pregunta

¿te vale madre lo que los demás hacen? ojalá la respuesta no sea apresurada, involucra muchas cosas....



 

4 mar. 2012

Del sistema penitenciario y los demás



Agarré inspiración y pues no se realmente si mi tarea esta bien pero la verdad no me importa jaja yo escribí mi critica y para que la conozcan, ahí les va..

México, nuestro mexicanísimo país y sus problemas. El sistema penitenciario es uno de ellos, de esos problemas que están ligados a otros. No vamos a tener un mejor sistema penitenciario si la economía no mejora, y la economía no mejorará sin una mejor educación y una reforma política que solamente pueden hacer los políticos, pero que no les beneficia, nos beneficia a nosotros, los de a pie, los que tenemos que esforzarnos por algo, los que soñamos con mejorar, los que hacemos lo que podemos para transformar a la sociedad, los criminólogos que tenemos fe ciega en la reinserción, los que estudiamos para dar una mejor calidad de vida al que delinquió, a los rateros, violadores, asesinos y secuestradores.


Nuestro esfuerzo lo hacemos, pero no sabemos si es suficiente para cambiar un sistema corrompido desde sus entrañas, desde su origen, solo sabemos que seguimos ideando técnicas para mejorar el sistema penal, seguimos estudiando estas carreras para ocuparnos profesionalmente de lo que los demás ven como una perdida de tiempo, como idealistas protegiendo al criminal.

MBC