16 jun. 2012

A little tale



-Sencillamente no se puede. Afirmó mientras soltaba su mano.
Ella calló y sostuvo el llanto en un gemido grave y doloroso.

Él simplemente se dio la vuelta y miró al cielo, posiblemente no eran lagrimas lo que mojaba su cara, miró al frente y se quedo pensando un instante.

Y entonces comenzó a llover, el cielo se obscurecía igual que su alma, caminó y se perdió a lo lejos, lo ultimo que se supo de él, era que le gustaba caminar bajo la lluvia.

Ella nunca entendió por qué lo hacia, pero siempre lo hacia. Desaparecer cuando mas se le necesitaba ya era una costumbre, pero no se le puede reprochar, ya mucho había tenido que soportar sin tener que hacerlo...